En Japón, el país del sushi, el sake y el origami, donde los deportes favoritos siempre han sido el béisbol (el más seguido) junto al sumo y artes marciales como el kárate o el judo, el boxeo sigue ganando cada vez más adeptos. Y buena culpa de ello la tiene Naoya Inoue. La tierra del sol naciente siempre ha tenido una gran tradición boxística (más de 1.000 boxeadores en activo), pero lo que está consiguiendo este joven boxeador, de sólo 26 años, es «sencillamente espectacular».

Así lo desvela a este periódico Jaime Ugarte, colaborador del Grupo Libertad Digital, uno de los rostros más conocidos del boxeo en España. Con un gran bagaje pugilístico a sus espaldas, dedicándose a comentar la veladas del noble arte desde hace más de 30 años, Ugarte elogia la figura de Inoue. «En los pesos pequeños trabajan más el aspecto técnico. Inoue, como es lógico, es muy bueno técnicamente, pero tiene una pegada descomunal. No es normal lo que pega», dice.

Mide sólo 1,65 metros pero le llaman El Monstruo. Y con razón porque, viéndole pelear, es una auténtica bestia del cuadrilátero. Profesional desde 2012, este joven púgil de apenas 26 años (10 de abril de 1993, Zama, Prefectura de Kanagawa), Naoya Inoue logró el pasado fin de semana, en The SSE Hydro de Glasgow (Escocia), la decimoctava victoria de su carrera profesional. De esos 18 triunfos, 16 han sido por KO. Palabras mayores.

Lo hizo, además, ante un hueso muy duro de roer como es el puertorriqueño Manny Rodríguez, al que ganó por KO en el segundo asalto de las semifinales de las World Boxing Super Series (WBSS), proclamándose campeón del mundo del peso gallo por la Federación Internacional de Boxeo (IBF) y regular de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA). El japonés fue un auténtico ciclón, y con varios golpes seguidos, mandó al boricua a la lona para apuntarse la victoria.

«Es un auténtico destructor», nos dice Ugarte sobre Inoue. «Se ha ganado por derecho propio estar entre los cinco mejores del mundo libra por libra. Están Vasyl Lomachenko, que es el número uno, y luego Terence Crawford, Canelo Álvarez, Anthony Joshua y luego Inoue. Éste sí que se sienta en la mesa de Messi y Cristiano a comer», añade.

Velocidad, pegada, táctica, inteligencia… de todo tiene Inoue, el Monstruo, una auténtica bestia del cuadrilátero. Antes de derrotar a Manny, el nipón, en sólo 17 peleas, conseguía ser campeón mundial en tres categorías distintas (minimosca, supermosca y gallo), causando una gran sensación en el mundo del noble arte.

Tras ganar sus 13 primeros combates en Japón, Inoue saltó a la primera línea del boxeo mundial en septiembre de 2017, cuando debutó en Estados Unidos con una victoria frente al norteamericano Antonio Nieves por retirada. Desde entonces, el nipón ha protagonizado otras cuatro peleas más en las que no ha dejado de maravillar: ganó por KO técnico al francés Yoan Boyeaux y al británico Jamie McDonnell para, posteriormente, tumbar al dominicano Juan Carlos Payano en apenas 68 segundos, en su debut en las World Boxing Super Series (WBSS).

El pasado sábado tumbó a Manny casi en un visto y no visto, confimando su condición de gran favorito. Un gancho de izquierda sobre la mandíbula del boricua fue el preámbulo de otra velada sensacional para el japonés. Y eso que Rodríguez, físicamente más imponente que Inoue, arrancó la pelea de gran forma. Pero el Monstruo no tardó en lanzar dos advertencias y, a la tercera, mandó por primera vez a su rival a la lona.

Inoue aprovechó la debilidad del entonces campeón gallo de la FIB para conectar al cuerpo y Rodríguez visitó la lona por segunda vez. «Estoy bien, no paréis la pelea», pareció decirle a su equipo. Manny se levantó de nuevo, pero sólo para verse contra las cuerdas y recibir un demoledor gancho al hígadoque finalizó la pelea: 441 segundos fue lo que Inoue tardó en apabullar a uno de los campeones mundiales más finos en el peso gallo, la categoría de las 118 libras.

Ahora espera Nonito Donaire en la final de la WBSS. 40 victorias (26 Kos), cinco derrotas y cero empates es el bagaje de Nonito, apodado El Filipino Flash, de 36 años y 1,68 de estatura. Todo apunta a que la pelea se celebrará en Los Ángeles, aunque falta por saber la fecha. De momento Japón sigue al alza en el mundo del boxeo. «Siempre ha habido una gran tradición, con una racha de campeones japoneses espectacular, pero Inoue es sin duda el número uno», señala Jaime Ugarte a Libertad Digital.

Fuente: Guillermo Domínguez / Libertaddigital.com

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