Por El Round Final

La esperada trilogía entre Saúl Álvarez, campeón mediano de la AMB, FIB y OMB, y Gennady Golovkin está en severo peligro, al menos para el segundo semestre de este año.

Sí bien Canelo dejó en claro, luego de su triunfo ante Daniel Jacobs, que si el público quería ver la tercera pelea con GGG él cumpliría con el deseo de los fanáticos, también dijo que le despertaría mayor interés sí Triple G tuviera un cinturón en su poder.

Pero en los últimos días Eric Gómez, funcionario Golden Boy Promotions, dijo a Yahoo Sports News: “Vamos a hacer la tercera pelea cuando Canelo quiera hacerlo. ¿Está interesado en eso? Por supuesto… No hay una gran diferencia en lo que se le pagará por una pelea de GGG que por cualquier otra pelea. Quiere hacer historia. Canelo está en la posición de poder elegir a quien quiera pelear”.

Asimismo, otro impedimento pero por parte de Golovkin es la sede: no quiere pelear en las Vegas, quiere hacerlo en Nueva York. El deseo tiene una lógica, en dos peleas con el mexicano, de seis tarjetas solo ganó una en ese estado.

Sin embargo, Triple G no está en una posición de privilegio para decidir el lugar. La decisión final, sí eventualmente sucede el tercer choque, no será suya. Su reciente pelea ante el ignoto Steve Rolls no le aportó demasiado, solo un nocaut a su récord, al igual que Vanes Martirosyan.

A tal punto que Demetrius Andrade, campeón  OMB, se da el lujo desafiarlo, y enrostrarle que evitó un combate con él, para pelear con el #81 del ranking. Si lo de BooBoo no queda en palabras para la prensa, y es real su intención de enfrentarlo, sería una buena opción para Golovkin, que iría de favorito con posibilidad de recuperar un cinturón mundial.

Otro actor importante es DAZN, la plataforma de streaming web, que hizo una onerosa inversión por los dos peleadores, y quiere amortizarlo con la tercera entrega de la saga #CaneloGGG. ¿Al final pesarán más sus acciones o el deseo de los peleadores?