La historia de José Ángel ‘Mantequilla’ Nápoles es única como sus presentaciones arriba del ring. El boxeador se fue de su natal Cuba en 1959 tras la prohibición de Fidel Castro de la práctica del Boxeo. Así fue como su historia en México comenzó.

Por demás decir que Mantequilla se convirtió en una leyenda del peso welter, donde consiguió los títulos del Consejo Mundial de Boxeo (WBC por sus siglas en inglés) y de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB); el primero de ellos en 1969, cuando venció a Curtis Cokes en California.

En total, Mantequilla peleó 18 veces por un título, de las cuales 15 fueron defensas de sus cinturones, 7 las ganó por la vía del nocaut para un récord final de84 peleas, 77 victorias, 54 por K.O. y 7 derrotas. Una de esas caídas la sufrió en uno de sus más famosos combates, ante el argentino Carlos Monzón en 1974 en Francia.

El fin de su carrera la vivió en su país adoptivo: México. En 1975, se subió al ring de la Monumental Plaza de Toros México cuando cayó contra John H. Stracey, quien finalmente lo despojó de su título por última vez.

Mantequilla Nápoles será siempre recordado por el cariño que generó con la gente mexicana, además de sus férreas peleas. Para prueba de ello está la anécdota que contó en su visita a Los Pinos donde se reunió con el presidente Gustavo Díaz Ordaz. José Ángel relató que el entonces representante del país le ofreció un reloj de oro, un auto último modelo o dinero, a lo que el boxeador contestó que no buscaba el dinero, simplemente su nacionalidad.

Además, el cubano formó parte de una película mexicana junto a uno de los más grandes héroes de la época, como lo fue El Santo, en la entrega “Santo y Mantequilla Nápoles en La Venganza de La Llorona”, estrenada en1974.

José Ángel Nápoles vivió como una leyenda del boxeo mexicano. Su inmortalización en el Salón de la Fama del Boxeo en 1984 y en 1990 al Salón Internacional de la Fama del Boxeo lo muestran.

Fuente: Marca