Gustavo Ballas, el ex boxeador al que el Diez puso de ejemplo para su equipo, contó su reacción por la frase y recordó un encuentro increíble con actual DT, en 1979.

Por Juan Pablo Mendez

Diego Maradona tiene salidas geniales cuando habla con la prensa, incluso con sus complicaciones para expresarse claramente. Original e imprevisto, tiene frases célebres. Cuando se presentó en Gimnasia, le preguntaron a qué boxeador le gustaría que se pareciera el equipo. Y contestó Gustavo Ballas, un cordobés que fue campeón del mundo de la AMB en la categoría supermosca en los 90.

Diego argumentó que lo eligió por “tirador y jodido en todos lados”. Olé se comunicó con el ex boxeador, de 61 años, que vive en Villa María, su pueblo nata.

“Fue muy agradable, muy lindo escuchar lo que dijo Diego… Yo digo que por 24 horas Diego me hizo campeón del mundo. Me llamaron de un montón de lados por si había escuchado lo de Maradona. Fue algo inexplicable. Viniendo de él, es muy bueno”, contó.

-¿Qué relación tuviste con Diego?

-El Gráfico me juntó en los vestuarios del Luna Park (1979), fue una noche que yo peleaba con Falucho Laciar (NdeR: otro cordobés que fue campeón del mundo). Con Diego nos conocimos ahí. Siempre me acuerdo. Golpearon la puerta del vestuario, era Jorge Cyterszpiler, el primer apoderado de Diego. Y me pregunta a mí si Diego se puede sacar una foto conmigo. Yo le dije: “¿Me estás jodiendo? ¡Maradona quiere una foto conmigo?”. Yo no entendía nada. A Diego yo sólo lo miraba por la tele… Y bueno, Diego se acercó, la foto salió en El Gráfico y ahora está circulando por Internet. Yo la tengo colgada en mi casa.

-Después de esa anécdota, ¿volviste a tener contacto?

-Una vez lo vi en Córdoba, cuando hizo una exhibición con Laciar, fui con mi hijo. Ahí fui yo a saludarlo al vestuario. Y nos vimos dos veces más. Y tuve una comunicación con (Guillermo) Coppola cuando estaba en Cuba, casi viajo para allá. Yo ya estaba recuperado desde hacía tres años de las drogas. Iba a ir para charlar con Diego. Guillermo me preguntó si podía hacer algo. Yo, como un adicto recuperado, con una persona con problemas, podía alentarlo para salir. Fue algo que no se pudo concretar porque Diego no estaba en condiciones, decía un día que sí y al otro día no.

-¿Qué características tenías vos como boxeador que pensás que llevaron a Diego a usarte de ejemplo? Los especialistas de boxeo te recuerdan por tu talento…

-Yo tenía más ángel que talento. Subía al ring y caminaba distinto que los otros boxeadores, me iba a las cuerdas y me perfilaba de otra manera. Eso atraía al público. Siempre me gustó el buen boxeo, yo fui hincha de Nicolino (Locche). Yo nací en un barrio, y en el club Rivadavia jugaba al fútbol. Soñaba con ser Pinino Mas (delantero de River de los 60 y 70). Era mi ídolo, lo amaba. Pero era más amargo que un pomelo. Entonces, me dediqué a otro deporte. Así lo descubrí a Nicolino y quise ser como él. Y con 16 años fui a verlo entrenar en Mendoza. Era una persona extraordinaria. Me llevo a su casa… Ahí cumplí el sueño del pibe.

-¿Te considerás un maradoniano?

-Todos somos hinchas de Maradona. Yo, a pesar de ser hincha de River, pero no fanático. Me da lo mismo si gana o pierde.

-¿Qué hacés en la actualidad?

-Estoy en el anteúltimo año del colegio secundario. Yo de pibe sólo llegué hasta quinto grado y de grande decidí terminar mis estudios. Mi idea es dedicarme a la psicología. Ya soy terapeuta en adicciones. La Organización Mundial de la Salud me avala para trabajar con un equipo médico porque hice una capacitación. Y en eso estoy.

Fuente: Diario Olé