Jamel Herring (21-2-0, 10 KOs) realizó la primera defensa de su título mundial del superpluma de la WBO frente al prometedor Lamont Roach Jr. -que perdió su invicto- el pasado sábado. ‘Semper Fi’, como es conocido (‘siempre fiel’, el lema de los Marines), tiene 34 años y es un veterano del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, algo que obviamente él lleva muy a gala. Esta defensa le hacía especial ilusión ya que tenía lugar el fin de semana de los Veteranos, previo al Veterans Day, que es hoy. El título mundial lo ganó precisamente este año en otra fecha señalada, el Memorial Day. Si hay algo que le apasiona, es ayudar a los veteranos siempre que tiene la ocasión. El destino le llevará incluso a aparecer en alguna escena de la nueva versión de West Side Story que prepara Steven Spielberg, donde protagonizará un cameo.

Pero su historia de superación incluye otros episodios cargados de dramatismo como la pérdida de su hija Ariyanah por muerte súbita infantil, padeció de estrés postraumático y sufrió depresión. Uno de sus hijos es autista. Como dice Herring en sus redes sociales, “un oponente al otro lado del ring es la menor de mis preocupaciones. El boxeo es terapéutico”.

Precisamente a este deporte Jamel se acercó siendo adolescente, cuando le expulsaron del equipo de baloncesto del instituto debido a sus malas notas. También practicó atletismo. Desde que se puso los guantes se dio el caso de que mejoró sus calificaciones. Justo antes de cumplir los 18 se alistó en los Marines, es decir, los United States Marine Corps. Su mejor amigo lo convenció, le advirtió de que si seguía en su barrio podía terminar vendiendo drogas.

“Cuando llegué a Irak era arrogante por mi gran carrera amateur en el boxeo, pero a aquellos sargentos no les importó quién era”, Jamel Herring (campeón del mundo)

En 2005 Herring ya estaba en Fallujah (Irak): “Crecí muy rápido cuando me uní, fue un golpe de realidad. Era un poco arrogante, un tipo duro en mi mente después de mi gran carrera amateur en el boxeo. Pero a aquellos sargentos de instrucción no les importó. Allí éramos todos iguales independientemente de nuestro origen y clase”, narraba en The Guardian el púgil.

“Aprendí a apreciar la vida y vivir el momento; el mañana nunca estaba garantizado”

Electricista de campo

Casi como cualquier labor en zona de conflicto, la asignación de Jamel fue reparar maquinaria y equipo en mitad del combate como electricista de campo. “Aprendí a apreciar la vida y vivir el momento; el mañana nunca estaba garantizado. A día de hoy aprecio las pequeñas cosas como la hierba, el sol, tener agua limpia, lo que sea. Después de Irak aprecias esas cosas”.

En esta línea, el boxeador explicaba a ESPN cómo era convivir bajo el fuego enemigo: “El fuego de los proyectiles de mortero, uno tras otro… básicamente que llegara el día siguiente era una bendición”. Al cabo de un tiempo pudo regresar a casa, aunque a Herring le tocó volver a tierras irakíes, concretamente a Al Taqaddum, ya como artillero. “Me dolió mucho que una marine fuera asesinada por un francotirador por la noche mientras fumaba”.

“En mi segundo despliegue yo tenía que ir en un Humvee y cada vez que nos deteníamos me sentía como si fuese un blanco fácil; era lo más estresante”, Jamel Herring (campeón del mundo)

Aquello se le quedó grabado al entonces marine, que contaba: “En mi segundo despliegue iba en un Humvee (vehículo) y siempre tenías que ir con los ojos en la carretera por el fuego de los francotiradores. Ese era mi mayor temor. Cada vez que nos deteníamos, me sentía como si fuese un blanco fácil porque estaba encima de ese Humvee. Eso era lo más estresante porque te sentías como atrapado en medio de la nada. Incluso vi delante de mí cómo un Humvee se partió al pisar una mina”.

Regresa de Irak y muere su hija

En 2007 regresó definitivamente de Irak y vio nacer a su hija Ariyanah (se había perdido el nacimiento de su hijo Stephen). En 2009, superados varios traumas derivados de la guerra, su hija falleció. Ahora la homenajea llevando su nombre en los pantalones durante cada combate. “Cuando mi hija murió tan trágicamente, mis marines estaban allí conmigo. En la vida puede llegar el momento de rendirte pero, en mi caso, miro su nombre en mis pantalones y mejoro, no sólo en el ring sino también fuera. Me pregunto todo el tiempo: ‘¿Qué pensaría ella de mí?’ Constantemente tengo una conciencia culpable y quiero hacerla sentir orgullosa de mí”, contaba en The Guardian.

“Cuando mi hija murió tan trágicamente, mis marines estaban allí conmigo; quiero que ella esté orgullosa de mí”, Jamel Herring (campeón del mundo)

‘Semper Fi’ siguió ligado al ejército y no descuidó su boxeo. Tras prepararse a conciencia logró representar a Estados Unidos en los Juegos de Londres 2012, y fue después cuando decidió que era hora de dejar su vida marcial para dar el salto a profesional con 27 años. “Había logrado todo lo que quería. Tienes una oportunidad en la vida y sabía que tenía que darlo todo como profesional o de lo contrario moriría preguntándome que habría sido de haber seguido. Además, entrenar me ayudaba a olvidarme de todo”. En mayo pasado se proclamó campeón del mundo tras derrotar a Masayuki Ito.

Aparecerá en el West Side Story de Spielberg

En cualquier caso, y aunque la vida de Herring ya daba para una película, el púgil vivió recientemente un episodio bastante curioso y agradable: aparecerá en la nueva versión de West Side Story que dirige Steven Spielberg. “Vi un casting para un boxeador para la película, así que pensé: ‘¿Por qué no? Podría ser una buena experiencia y algo un poco diferente”, contaba Jamel. “Terminé obteniendo el papel. Hicimos la escena en un gimnasio de boxeo, con botas de las viejas, guantes y protectores de ingle. Comencé a lanzar combinaciones como lo haría normalmente y quedaron asombrados. Steven se entusiasmó y luego descubrió que yo era campeón mundial. Fue muy amable, tuvimos una muy buena conversación. Ha sido una de esas cosas que no crees que sucederá en tu vida”

Marca / Enrique Mellado