Boxeo sin contacto, una propuesta para los niños. La elaboración de un reglamento busca darles protección y ayuda a los más pequeños.

Por José Ariel Ibañez / La Gaceta

“El objetivo de este proyecto es proteger al niño”, aclara René Alarcón, quien despeja rápidamente las polémicas que puede originar el tema. La Federación Argentina de Boxeo (FAB) trabaja con dirigentes y profesionales de todo el país para elaborar un reglamento que le otorgue marco legal a la práctica del boxeo infantil sin golpes.

La propuesta ya cuenta con el aval de especialistas, quienes consideran que es una manera de darle contención a los pequeños deportistas, en especial a los de condiciones humildes. “No sólo se trata de abrir los gimnasios para darles la posibilidad de practicar un deporte. También se busca educarlos y permitirles controles médicos”, agrega el presidente de La Asociación de Boxeo de Tucumán, uno de los principales defensores de la iniciativa.

La propuesta sostiene que sólo podrán participar en competencias de boxeo sin contacto (no se trata de peleas) todos aquellos niños y niñas que teniendo la edad contemplada (entre 6 y 13 años) cuenten con la licencia habilitante correspondiente.

Además, quedará establecido que ningún participante podrá recibir premios que, a consideración de la FAB o la entidad provincial fiscalizadora, sean de valor exagerado.

“Se busca fomentar en el niño los valores de la deportividad, el respeto por compañeros y rivales; el conocimiento de las reglamentaciones y en general una formación física y humana respetuosa de las individualidades y del desarrollo de cada niño”, precisa el proyecto.

Propuesta en marcha

La FAB lleva adelante una serie de reuniones para avanzar con el proyecto. El objetivo es armar una reglamentación que contemplen teoría, práctica y controles médicos. También se busca otorgar un marco legal y normativo para los niños que lo practiquen.

El presidente de la entidad, Luis Alberto Romio, busca un respaldo federal a la iniciativa y por ese motivo convocó a las autoridades de todo el país. Cada uno aportó ideas que se tuvieron en cuenta para la elaboración final del reglamento.

Tucumán aceptó la invitación y envió sugerencias para el armado de este nuevo proyecto que posiblemente tenga aplicación nacional a partir de diciembre. El texto contemplará el aprendizaje del boxeo en los niños mediante una disciplina controlada por profesionales, quienes tendrán que contar con la aprobación de la pedagogía correspondiente.

Alarcón se mostró satisfecho con la idea y sostuvo que esto viene a llenar un espacio vacío desde el punto de vista legal.

“Era necesario dar este paso que es fundamental para desarrollar esta noble actividad. Lo importante es que los niños tendrán todos los cuidados y la tarea será supervisada por profesionales autorizados. Para dictar las clases de boxeo tendrán que cumplir con una serie de requisitos y hacer un curso que se extenderá por seis meses. Nuestra misión será controlar que se respeten todos los puntos previstos. Durante varios meses realizamos reuniones del consejo directivo vía zoom. Además, Juan Carlos Amado, médico de nuestra institución, vio con beneplácito que la FAB nos consulte y reciba las propuestas para su aplicación”, señaló el dirigente tucumano.

Una salida

El boxeo es muchas veces la única puerta que encuentran los jóvenes para salir de la pobreza. “Existen personas que se aprovechan de las circunstancias y eso es lo que buscamos eliminar. Los que trabajen con los chicos tienen que estar capacitados y habilitados. El boxeo es un deporte que tiene sus orígenes en familias humildes. A muchos chicos les falta educación y algunos ven en el profesor como si fuera un padre. Por eso tenemos que tener tanto cuidado”, expresó Alarcón en una charla con LG Deportiva.

Jorge Villalba tiene a su cargo una escuela de boxeo que cuenta con el aval de la Asociación local. “Trabajamos en varias lugares, pero el gimnasio principal está en el club Instituto Oeste. Ahí asisten uno 50 chicos. Por cuestiones de protocolos los dividimos en varios grupos. Nuestra tarea es seria y los padres nos apoyan. Tengo la paciencia y virtud necesaria para trabajar con ellos. Algunos nacen con la vocación, otros se entusiasman a medida que aprenden las técnicas. Nosotros los preparamos desde lo físico y sicológico. Los más pequeños no tiene contacto físico. Para aprender la técnica se utilizan bolsas y manoplas. Algunos pueden sorprenderse, pero los invito a que vengan y observen. Aquí no hay lugar para la crítica ni las polémicas”, afirmó Villalba.